marzo 29, 2026
e48baefab1784771a3fe7b3e0fac8a6b

Ciudad de Mexico, 29 de marzo de 2026.- Israel impidió este Domingo de Ramos el acceso al Santo Sepulcro a la máxima autoridad católica en Tierra Santa, el patriarca latino Pierbattista Pizzaballa, y a otros tres cargos religiosos que pretendían celebrar la misa en uno de los lugares más importantes del cristianismo. La decisión generó una polémina de dimensiones internacionales.

Según el Patriarcado Latino de Jerusalén, los cuatro dirigentes se dirigían “de forma privada y sin ningún tipo de procesión o acto ceremonial” cuando la policía los “interceptó en el camino”, obligándolos a regresar. Es, subraya el comunicado, “la primera vez en siglos” que los jefes de la Iglesia no pudieron celebrar la Misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro.

Las celebraciones de Semana Santa habían sido anuladas días antes, en una situación solo equiparable a 2020 durante la pandemia de covid. La tradicionalmente festiva procesión de Domingo de Ramos fue suspendida y reemplazada por una misa en la Iglesia del Getsemaní con apenas treinta asistentes.

El Patriarcado calificó la medida de “manifiestamente irrazonable y desproporcionada” y advirtió que constituye “un grave precedente que atenta contra la sensibilidad de miles de millones de personas” durante esta semana. Los responsables de las iglesias han “actuado con plena responsabilidad desde el inicio de la guerra”, acatando todas las restricciones.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, respondió defendiendo la acción policial: los agentes actuaron “sin mala intención”, solo “preocupados especialmente por su seguridad”. El presidente de Israel, Isaac Herzog, fue más conciliador y llamó a Pizzaballa para expresarle su “profundo pesar por el incidente”.

Las reacciones internacionales no se hicieron esperar. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, consideró que constituye “una ofensa no solo para los creyentes, sino para toda comunidad que reconozca la libertad religiosa”. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, condenó “este ataque injustificado a la libertad religiosa” y exigió a Israel que respete la diversidad de credos y el derecho internacional.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, condenó “la decisión de la policía” y pidió garantías para “la libertad de culto en Jerusalén para todas las religiones”. Incluso el embajdor de Estados Unidos, Mike Huckabee —conocido por sus postulados próximos a la derecha israelí más radical—, lamentó el “desafortunado exceso” con “importantes repercusiones a nivel mundial”.

El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, anunció que convocará al ambassador de Israel para pedir aclaraciones sobre lo sucedido.

About The Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *