Ciudad de Mexico, 29 de marzo de 2026.- La reinauguración del Estadio Azteca, ahora denominado Estadio Banorte, quedó marcada por un empate sin goles entre la Selección Mexicana y Portugal, así como por la trágica muerte de un aficionado al interior del recinto. El partido, disputado el sábado 28 de marzo de 2026, reunió a 81 mil 340 espectadores en un ambiente tenso donde el portero Raúl “Tala” Rangel fue blanco de abucheos por parte de la afición.
En el terreno de juego, el equipo dirigido por Javier Aguirre mostró un desempeño irregular que dejó dudas de cara al Mundial 2026. Aunque México logró mantener el marcador en cero ante un rival complicado, la falta de contundencia ofensiva generó descontento en las gradas. Tras el encuentro, Rangel declaró que entiende la frustración de la gente, pero consideró que competir de tú a tú contra el campeón de Europa es un buen resultado.
Fuera de las cuatro líneas, el evento estuvo acompañado por una tragedia. Adrián Gómez Velázquez, de 26 años, falleció tras caer desde una altura de 14 metros en la zona de palcos. De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX, el joven intentó descender brincando por la parte externa del inmueble cuando se dirigía a los sanitarios. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México investiga los hechos y realiza análisis de videovigilancia para deslindar responsabilidades.
La Jefa de Gobierno capitalino, Clara Brugada, calificó el operativo como un “ensayo prácticamente para el Gobierno” en movilidad y seguridad de cara a la Copa Mundial 2026. Las autoridades desplegaron más de 8 mil elementos policiales, drones y ambulancias. Sin embargo, la jornada también incluyó protestas; Brenda Valenzuela, madre del desaparecido Carlos Emilio Galván, se manifestó en las inmediaciones del estadio para exigir avances en la investigación de su hijo, señalando que para ella fue un día de protesta y no de celebración.
La organización enfrentó diversos contratiempos logísticos y de seguridad. Elementos de la SSC detuvieron a tres hombres por reventa de boletos, mientras que usuarios denunciaron en redes sociales la presencia de franeleros cobrando entre 300 y 500 pesos en calles aledañas, pese a que se había anunciado la prohibición de estacionamientos para aficionados. Además, se registró un bloqueo en Calzada de Tlalpan por manifestantes que provocó caos vial previo al inicio del encuentro.
La controversia llegó hasta la llegada de figuras públicas, ya que Cuauhtémoc Blanco fue criticado tras arribar al estadio en una camioneta Cadillac de lujo sin placas, accediendo directamente a una zona de estacionamiento restringida para el público general. Pese a las incidencias, el gobierno capitalino destacó el funcionamiento de los protocolos de seguridad. La Selección Mexicana tendrá una nueva oportunidad el martes 31 de marzo, cuando enfrente a Bélgica en Chicago.