Ciudad De México, 10 de junio de 2026.- El presidente Donald Trump emitió mensajes directos sobre la situación del ejército iraní después de los ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz, calificando a las fuerzas armadas de la nación persa como “un desastre completo y total”.
Los intercambios bélicos se produjeron tras el derribo de un helicóptero Apache estadounidense, cuyos dos tripulantes fueron rescatados cerca de la costa de Omán, según confirmaron las autoridades. En respuesta, Trump describió el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos como el más exitoso en la historia de la guerra naval, asegurando que funciona como “un muro de acero” donde “nada pasa a través a menos que nosotros queramos que pase”.
El mandatario estadounidense afirmó que Irán no realiza ningún negocio, no paga a su ejército ni sus facturas, y se convierte rápidamente en una nación fallida. Trump señaló que gran parte de las fuerzas de Irán, específicamente la Marina y la Fuerza Aérea, ya no existen porque fueron completamente derrotadas. “Irán es todo palabras y ninguna acción. El Matón del Medio Oriente está muerto”, declaró.
Previamente, Estados Unidos lanzó ataques contra sistemas de defensa aérea, estaciones de control terrestre y radares iraníes en la zona del estrecho de Ormuz. Aviones de la Fuerza Aérea y la Armada de EE.UU. utilizaron municiones de precisión en dichas operaciones.
Por su parte, Irán respondió con misiles de largo alcance contra instalaciones estadounidenses. La Guardia Revolucionaria iraní reportó impactos en objetivos en Jordania, incluyendo refugios de aviones F-35 y un centro de mando en Al Azraq, así como acciones contra la Quinta Flota en Baréin. Ante esto, Baréin y Kuwait activaron alertas y sistemas de defensa antiaérea.
Jordania interceptó cinco misiles y reportó que no hubo víctimas ni daños. El Ministerio de Exteriores iraní justificó las acciones como respuesta a la agresión estadounidense, mientras que el ministro Abbas Araghchi exigió la retirada de fuerzas extranjeras del estrecho de Ormuz.
Estos enfrentamientos ocurrieron en paralelo a negociaciones entre Washington y Teherán para un posible acuerdo. Días antes, Trump había indicado que las conversaciones se encontraban cerca del final.