marzo 24, 2026
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Por Redacción

Washington, 22 de marzo de 2026.- El presidente Donald Trump amenazó el 21 de marzo con trasladar agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a los aeropuertos si los demócratas no firman de inmediato un acuerdo para restablecer la seguridad en las terminales aéreas, en medio de un cierre parcial del gobierno que deja sin salario a más de 50 mil empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). Ante la crisis operativa, el empresario Elon Musk hizo una oferta pública para cubrir los salarios del personal de la TSA durante el estancamiento en la financiación federal.

La advertencia presidencial se produjo mientras la falta de aprobación del presupuesto, vigente desde el 31 de enero de 2026, ha provocado renuncias y ausencias masivas entre el personal de seguridad, generando largas filas en aeropuertos clave como el Hartsfield-Jackson de Atlanta, el John F. Kennedy de Nueva York y el de Nueva Orleans. Trump declaró que, de no llegar a un acuerdo, movilizaría a sus “brillantes y patriotas agentes de ICE” para garantizar que el país, y en particular sus aeropuertos, vuelvan a ser “libres y seguros”.

Por su parte, Elon Musk intervino en la discusión con una propuesta directa: “Me gustaría ofrecerme a pagar los salarios del personal de la TSA durante este estancamiento en la financiación”, dijo el magnate en una oferta pública dirigida a las autoridades federales. Hasta el momento, no se ha registrado una respuesta oficial de las autoridades gubernamentales respecto a la viabilidad o aceptación de dicha propuesta financiera privada.

La situación ha sido defendida por Kristi Noem, identificada como exsecretaria de Seguridad Nacional, quien en un comunicado enfatizó el cumplimiento de las promesas de campaña sobre la frontera. “Por 10 meses seguidos no se ha liberado a ningún inmigrante ilegal en la frontera. El presidente Trump prometió asegurar la frontera, y esa es una promesa que hemos cumplido. Tenemos la frontera más segura de la historia de Estados Unidos”, afirmó Noem, añadiendo que las fronteras están cerradas a quienes infringen la ley.

En el ámbito legislativo, el Senado prevé votar próximamente una propuesta destinada a financiar únicamente a la TSA, buscando mitigar el colapso en la infraestructura aeroportuaria. Sin embargo, la tensión política persiste y se mantiene la incertidumbre sobre si los agentes de ICE se presentarían efectivamente en los aeropuertos en caso de ejecutarse la amenaza presidencial, así como los detalles específicos sobre la fecha exacta del posible despliegue.

El cierre parcial afecta principalmente al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), incluyendo a las agencias migratorias y de transporte. La crisis ha tenido repercusiones en otras áreas de investigación federal; Joe Kent, involucrado en trabajos con el Centro Nacional Antiterrorista, declaró en una entrevista que “en la investigación en la que participé… nos impidieron seguir avanzando”, aunque no se han confirmado los resultados de investigaciones relacionadas con el manejo de información clasificada ni los vínculos específicos de su caso.

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