Barcelona, 22 de abril de 2026.- Claudia Sheinbaum participó en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia en Barcelona, donde rechazó una posible intervención militar en Cuba y propuso una declaración para que “el diálogo y la paz prevalezcan”. Durante su estancia, la mandataria aclaró que no existe una crisis diplomática con España y sostuvo reuniones con los presidentes de Brasil, Colombia y el gobierno español.
“Quiero proponer una declaración en contra de la intervención militar en Cuba, que el diálogo y la paz prevalezcan”, señaló Sheinbaum en el evento. En ese mismo sentido, planteó destinar el 10% del gasto mundial en armamento para un programa global de reforestación, afirmando: “En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida”.
Sobre las relaciones bilaterales, la presidenta fue enfática al declarar: “No hay crisis diplomática (con España), nunca ha habido. Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”. Sheinbaum se reunió con Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, con quien habló sobre la importancia del reconocimiento de la Conquista y el envío de exposiciones sobre la grandeza de las culturas originarias de México.
En el marco de la cumbre, Sheinbaum también se reunió con Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil, y con Gustavo Petro, presidente de Colombia. Lula da Silva expresó su postura contra la guerra y el bloqueo a Cuba, señalando que “tenemos que ir en contra de este señor de la guerra” y que “ningún presidente de cualquier país que sea, por más grande que sea, tiene derecho a imponer reglas a otro”.
Respecto a la agenda protocolaria en España, Sheinbaum descartó un encuentro con el rey Felipe VI. Sin embargo, invitó a Pedro Sánchez a la V Cumbre en Defensa de la Democracia, la cual se realizaría en México en 2027. La visita a Barcelona, que comenzó el 18 de abril de 2026, marca la primera vez que Sheinbaum viaja a Europa como presidenta.
Previamente a este viaje, el 16 de abril de 2026, Sheinbaum se había reunido en Palacio Nacional con el embajador de Cuba, Eugenio Martínez Enríquez. Al referirse a la relación entre ambas naciones, la presidenta stated que “al pueblo de Cuba y de México nos une una larga historia de hermandad y solidaridad”, añadiendo que “ningún pueblo es pequeño, sino grande y estoico cuando defiende su soberanía y el derecho a la vida plena”.