marzo 26, 2026
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Ciudad De México, 26 de marzo de 2026.- El Senado de la República aprobó en la madrugada de este miércoles la reforma constitucional conocida como ‘Plan B’ electoral, tras una votación que registró 87 sufragios a favor y 41 en contra. La decisión legislativa confirmó la exclusión de la revocación de mandato presidencial para el proceso de 2027, un punto que había generado debate al interior de la coalición gobernante y que modifica las expectativas sobre el calendario de consultas ciudadanas.

La sesión plenaria, que se extendió hasta cerca de la medianoche del 25 de marzo, consolidó el acuerdo entre Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) para avanzar con la iniciativa enfocada en la reducción de privilegios, dejando fuera la enmienda al artículo 35 constitucional. Esta modificación buscaba originalmente adelantar la consulta de revocación para que coincidiera con las elecciones intermedias de junio de 2027, pero su eliminación implica que, bajo la ley vigente, dicho mecanismo solo podrá solicitarse a finales de ese año y ejecutarse en 2028.

La dinámica de la aprobación reveló posturas divergentes respecto a la estrategia política detrás del recorte. Mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó la exclusión de la revocación como algo “malo para el país”, desmintiendo que la medida tuviera tintes electorales o buscara evitar su presencia en la boleta de 2027, los operadores legislativos de la mayoría defendieron el resultado como un éxito de gobernabilidad. Ignacio Mier Velazco, coordinador de Morena en el Senado, presentó la votación como un triunfo que mantiene la unidad de la coalición al aprobar la parte “principal” de la iniciativa.

Por su parte, la posición del Partido del Trabajo fue determinante para descartar el adelanto de la consulta. Alberto Anaya Gutiérrez, coordinador del PT en el Senado, junto con la senadora Lizzet Sánchez, fundamentaron su postura en la necesidad de separar el ejercicio de la revocación de las campañas partidistas. Según los argumentos expuestos por la bancada laborista, esta distinción es necesaria para “garantizar la gobernabilidad” y evitar que el mecanismo de participación ciudadana se confunda con procesos electorales convencionales.

En contraste con la celebración de la mayoría oficialista, los líderes de la oposición manifestaron su rechazo al procedimiento. Alejandro ‘Alito’ Moreno Cárdenas, presidente del PRI, y Elías Lixa, representante del PAN, formaron parte del bloque de 41 votos en contra, aunque la investigación no detalla declaraciones específicas de estos actores sobre el contenido particular de los artículos aprobados más allá de su oposición general al proyecto.

Con esta aprobación en el Senado, la reforma avanza en su trámite legislativo tras haber sido rechazada previamente una versión original en la Cámara de Diputados. El foco de la legislación quedará ahora en los puntos consensuados sobre la austeridad y la reestructuración de organismos electorales, mientras que la posibilidad de una revocación de mandato en el sexenio actual queda supeditada a los plazos establecidos en la constitución sin las modificaciones que pretendía el ejecutivo federal.

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