Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- Un padre de familia identificado como Wilber A.C. fue condenado a 65 años de prisión por el abandono y la muerte de dos de sus tres hijos menores en el municipio de El Espinal, en la región del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. La sentencia fue dictada por el Tribunal de Enjuiciamiento del Estado de Oaxaca, luego de que la Fiscalía General del estado acreditara que el hombre omitió los cuidados necesarios, obligando a los niños a vender botanas para subsistir en condiciones de riesgo. Los cuerpos de los menores, Perla y Daniel, de 9 y 8 años respectivamente, fueron hallados sin vida en febrero de 2023 en las inmediaciones de la carretera Juchitán-Ixtaltepec.
De acuerdo con las autoridades ministeriales, el padre fue encontrado responsable por la omisión de cuidados que derivó en la muerte de dos de sus tres hijos. La investigación estableció que los menores eran obligados a vender frituras y botanas en vías públicas y establecimientos nocturnos sin supervisión adulta, careciendo de condiciones básicas de bienestar y seguridad. Un tercer hijo, de 6 años, sobrevivió al abandono.
El Tribunal de Enjuiciamiento del Estado de Oaxaca dictó la sentencia condenatoria tras revisar las pruebas presentadas por la Fiscalía. En su resolución, el órgano judicial consideró probada la responsabilidad del padre en los hechos que culminaron con la muerte de los niños. La sentencia de 65 años de prisión se impone por los delitos relacionados con el abandono y sus consecuencias fatales.
Reportes policiales indicaron que, al ser hallados, los cuerpos de los menores no presentaban heridas por proyectil de arma de fuego ni lesiones por arma blanca. Si bien en el contexto de la investigación se manejó la presunción de asfixia como causa de muerte, la sentencia se fundamentó principalmente en la grave omisión de los deberes de cuidado por parte del padre, lo que constituyó un abandono que puso en peligro la vida de los niños.
El caso, ocurrido en Juchitán de Zaragoza, puso en evidencia las condiciones de vulnerabilidad extrema en las que pueden vivir algunos menores en la región. La sentencia se enmarca en un esfuerzo por judicializar y sancionar con severidad los delitos de abandono de menores que tienen consecuencias trágicas. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca destacó que la condena envía un mensaje sobre la responsabilidad parental y la obligación del Estado de proteger a la niñez.
El hecho ocurrió en febrero de 2023, pero la sentencia se dictó en fecha reciente, culminando un proceso judicial de varios años. La situación del tercer hijo sobreviviente, así como el paradero o responsabilidad de la madre de los niños, no fueron detallados en la información proporcionada por las autoridades judiciales. El caso sigue siendo un recordatorio de los graves riesgos que enfrentan los niños en situación de abandono y explotación económica.