Ciudad De México, 01 de julio de 2026.- La Selección de México venció 2-0 a Ecuador en su cuarto partido del Mundial 2026, disputado en el Estadio Azteca, resultado que aseguró su boleto a los octavos de final del torneo. Los goles del triunfo mexicano fueron anotados por Julián Quiñones al minuto 22 y por Raúl Jiménez al minuto 31.
La victoria desató una celebración masiva en la capital. Más de un millón de personas asistieron al FIFA Fan Fest instalado en el Zócalo y a diversos puntos de la zona centro donde se colocaron pantallas para seguir el encuentro. Calles como 20 de Noviembre, Pino Suárez, Madero y 5 de Mayo, así como el Monumento a la Revolución, el Palacio de Bellas Artes y el Ángel de la Independencia, se saturaron de aficionados.
Para dispersar a la ciudadanía, el Gobierno de la Ciudad instaló 50 pantallas alrededor de la Avenida Paseo de la Reforma. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, invitó a continuar la fiesta en el patio del Palacio de los Deportes. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró el pase a la siguiente ronda desde el Festival Futbolero instalado en el Parque Tezozómoc, en la Alcaldía Azcapotzalco.
“Jugaron con el corazón, con el alma y con orgullo. Hoy nuestra Selección nos regaló una alegría inolvidable y demostró que nunca debemos dejar de creer en México”, expresó Sheinbaum. La mandataria añadió: “Gracias por defender nuestros colores con pasión y por hacer que todo un país celebre unido. ¡Que siga sonando fuerte el grito de gol! ¡Viva México!”.
El próximo compromiso de México en octavos de final está programado para el domingo 5 de julio a las 17:00 horas en el Estadio Azteca. El rival se definirá entre Inglaterra y la República Democrática del Congo.
En medio de la fiesta, la comunidad ecuatoriana en la Ciudad de México se reunió para apoyar a su selección y refrendar la hermandad con México. Migrantes ecuatorianos lamentaron que en redes sociales o comentarios de amigos surgieran amenazas previas al encuentro. Óscar Conforme, quien llegó hace dos años y medio y ahora tiene dos pequeños restaurantes en la colonia Guerrero, comentó: “Vine con la ilusión de pasar a Estados Unidos, pero como ya no pude pasar, me puse a vender comida”. Conforme aseguró: “Me quiero quedar aquí para siempre”.
Christian Ceballos, otro migrante ecuatoriano que trabaja como repartidor de comida por aplicación en la capital, señaló: “Aquí en México lucho solo, pero he tratado de salir adelante”. Sobre su nación, Ceballos mencionó: “mi país es muy lindo, pero con la presidencia que tenemos ahorita todo está de cabeza”.