Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- México es el país de América Latina que menos gasto público por persona destina a la salud, con solo 51.9% del gasto total en salud proveniente de fuentes públicas y 39.1% de bolsillo de los ciudadanos, según reveló un análisis del especialista Sergio Meneses Navarro del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). Esta crítica situación contrasta con los anuncios gubernamentales que destacan avances en contratación médica y cobertura de programas sociales.
El diagnóstico técnico presentado por Meneses Navarro evidencia la insuficiencia y desigualdad en el financiamiento del sistema de salud mexicano, ubicándolo en la última posición regional en inversión pública per cápita. Mientras tanto, el gobierno federal y estatal reportan logros específicos como la contratación de 419 médicos especialistas del IMSS en Sonora, que lidera a nivel nacional en la Jornada de Reclutamiento 2026 que sumó 7,400 médicos en todo el país.
Por su parte, la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, afirmó que los programas sociales benefician a 18.8 millones de personas y son un derecho constitucional. Destacó que con la estrategia ‘Salud Casa Por Casa’ se han realizado 1.5 millones de consultas médicas, aunque no especificó el presupuesto total asignado a estos programas.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la Beca Rita Cetina, de 2,500 pesos anuales, se entregará entre julio y agosto, con registro del 2 al 19 de marzo. Paralelamente, el grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano, integrado por Clemente Castañeda y Amalia García, urgió al Senado a dictaminar la minuta del Sistema Nacional de Cuidados, recibida hace dos años, que beneficiaría a 58.3 millones de mexicanos que requieren atención.
La contradicción entre el diagnóstico crítico del sistema de salud y los anuncios positivos del gobierno refleja la complejidad del sector, donde persisten desafíos estructurales mientras se implementan programas focalizados. La aprobación del Sistema Nacional de Cuidados se presenta como una política pendiente que podría abordar necesidades de una población amplia, relacionándose con la crítica a la segmentación del sistema de salud mexicano.