Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- En una escalada significativa de la guerra en Medio Oriente, Israel inició operaciones terrestres limitadas en el sur del Líbano contra el grupo Hezbolá, mientras que ataques con misiles y drones atribuidos a Irán impactaron bases estadounidenses en Bagdad, Irak, dejando al menos 10 soldados de EE.UU. muertos según fuentes iraquíes. La ofensiva terrestre israelí, anunciada por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), busca desmantelar infraestructura de Hezbolá y mejorar la zona de defensa avanzada, en medio de una guerra más amplia entre Estados Unidos, Israel e Irán que ya cumple tres semanas.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró que su país impedirá el regreso de “centenares de miles de residentes” al sur del Líbano hasta que considere garantizada su seguridad y Hezbolá esté anulado. Esta estrategia de creación de una “zona de amortiguación” y desplazamiento forzoso afecta a aproximadamente 250,000 personas, una táctica similar a la empleada previamente por Israel en la Franja de Gaza. La incursión terrestre comenzó un lunes, aunque no se proporcionó la fecha exacta ni detalles específicos sobre su extensión, duración o resultados concretos.
Paralelamente, en la madrugada de un sábado, entre las 02:00 y 03:00 horas locales, un ataque con misiles y drones impactó la base militar Victoria en Bagdad, seguido de un ataque posterior contra la embajada estadounidense en la misma ciudad. Fuentes iraquíes citadas por medios reportaron que al menos 10 soldados estadounidenses murieron en el ataque a la base, aunque no ha habido una confirmación oficial por parte del gobierno de Estados Unidos o el Pentágono. Tampoco existe una declaración oficial del gobierno de Irán asumiendo la responsabilidad de los ataques.
En medio de esta crisis, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró a la cadena NBC que “Irán quiere llegar a un acuerdo, pero yo no quiero hacerlo”, argumentando que los términos “aún no son lo suficientemente sólidos”. Trump confirmó que el abandono de las ambiciones nucleares por parte de Irán sería fundamental para cualquier diálogo, pero se negó a revelar los términos específicos que exige. Su postura representa una negativa categórica a la desescalada diplomática mientras las hostilidades continúan.
Analistas internacionales han expresado una profunda preocupación por el riesgo de una escalada nuclear en el conflicto. Alicia Sanders-Zakre, directora de política de la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN), planteó la alarma por el arsenal nuclear no reconocido de Israel, el cual se estima en al menos 90 armas. Sanders-Zakre advirtió sobre las consecuencias catastróficas que tendría el uso de tales armas en el contexto del actual enfrentamiento.
El conflicto, que ya se extiende por tres semanas, enfrenta a una coalición de Estados Unidos e Israel contra Irán y sus aliados en la región, como Hezbolá. La incursión terrestre israelí en Líbano y los mortíferos ataques en Irak marcan un nuevo y peligroso capítulo, aumentando las tensiones en una zona ya de por sí volátil y generando temores de una confrontación directa y de mayores proporciones entre las potencias involucradas.