Por Redacción
Paraíso, 19 de marzo de 2026.- Un incendio registrado la madrugada del 17 de marzo en las inmediaciones de la Refinería Olmeca, conocida como Dos Bocas, dejó un saldo de cinco personas fallecidas, según confirmaron autoridades federales y Petróleos Mexicanos (Pemex). El siniestro, ocurrido aproximadamente a las 6:00 horas en el municipio de Paraíso, Tabasco, involucró a trabajadores de la petrolera estatal y de una compañía externa, desatando una nueva controversia sobre la seguridad en la infraestructura energética del país.
De acuerdo con los datos oficiales proporcionados por la Fiscalía General de la República (FGR) y Pemex, entre las víctimas mortales se encuentra un empleado directo de la empresa estatal, mientras que los otros cuatro fallecidos prestaban sus servicios para una firma contratista. Las autoridades indicaron que el fuego se originó en el predio 1, destinado al almacenamiento de hidrocarburos, aunque la petrolera precisó que el incidente se desarrolló al exterior de sus instalaciones principales, lo que permitió que la operación de la refinería continuara con normalidad.
El evento movilizó a elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y a equipos de emergencia para controlar las llamas y resguardar la zona. Hasta el momento, las autoridades no han divulgado el nombre específico de la compañía externa donde laboraban la mayoría de las víctimas, ni han detallado la causa técnica exacta que provocó la ignición, aunque versiones preliminares apuntan a una chispa como detonante del fuego que consumió un vehículo.
Este accidente reactiva el debate sobre los fallos operativos y de seguridad en la Refinería Olmeca, proyecto insignia del actual sexenio federal. A pesar de que Pemex ha asegurado que no hay riesgo para la continuidad del suministro energético, la pérdida de vidas humanas en un entorno industrial de esta magnitud genera presión para que la FGR determine las responsabilidades y se aclare si existieron negligencias en los protocolos de prevención.
La investigación permanece abierta para establecer la dinámica completa del siniestro y cuantificar los daños materiales más allá del vehículo calcinado reportado inicialmente. Mientras se realizan las diligencias forenses y técnicas, familiares de los trabajadores esperan respuestas sobre las circunstancias que cobraron la vida de sus seres queridos en una de las instalaciones más críticas de la industria energética mexicana.