Houston, 09 de julio de 2026.- El Gobierno de México anunció que tomará medidas jurídicas en Estados Unidos tras la muerte de otro mexicano a manos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La presidenta Claudia Sheinbaum hizo el anuncio este miércoles, señalando que el objetivo es ir “más allá de las notas diplomáticas y de lo que planteamos en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)”.
El último caso registrado es el de Lorenzo Salgado, quien falleció en un hospital de Houston, Texas, a causa de disparos realizados por agentes estadounidenses. Según los hechos extraídos, los agentes dispararon cuando Salgado, aparentemente, trató de resistirse a su arresto. Sobre este tipo de incidentes, la mandataria mexicana declaró: “Porque nos contestan, pero ya hay otra lamentable muerte de un connacional en Estados Unidos por asuntos de detención, cuando su única falta es no tener papeles, aun y cuando fueron contratados por una empresa estadounidense”.
Sheinbaum enfatizó que “no podemos permitir el maltrato”. Esta nueva estrategia legal surge después de que, a finales de marzo, la presidenta anunciara que su Gobierno llevaría las muertes de migrantes a la CIDH. Sin embargo, se destaca que Estados Unidos no pertenece al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, por lo que las medidas de dicho organismo no son vinculantes para Washington.
La cifra de fallecidos ha aumentado significativamente en el año en curso. Al menos 20 migrantes han muerto bajo custodia del ICE desde que empezó 2026. Además de Lorenzo Salgado, entre los mexicanos fallecidos este año se encuentran Héber Sánchez (enero, Georgia), Royer Pérez (marzo, Florida), Alejandro Cabrera (abril, Luisiana) y Jesús Molina (junio, Georgia).
Este contexto ocurre mientras Donald Trump ha conseguido un presupuesto de 240.000 millones de dólares para el ICE, fondos destinados específicamente a detenciones y expulsiones.