Buga, 19 de junio de 2026.- A menos de tres días de la elección presidencial para decidir el sucesor de Gustavo Petro, el candidato de derecha Abelardo de la Espriella ha superado a su rival de izquierda, el senador Iván Cepeda, en la batalla digital de la campaña. Mientras la estrategia progresista se apresura a rediseñar su enfoque en redes sociales, las tácticas de ambos bandos han sido moldeadas por la irrupción de influencers que dominan la atención en las plataformas.
Abelardo de la Espriella, quien cerró su campaña en esta ciudad el 18 de junio, se ha rodeado de un grupo de influencers que lo acompañan en eventos y ayudan a difundir sus mensajes. Según Jessica Blanco, cofundadora de la consultora Sonante, “el papel de las cuentas secundarias ha sido fundamental desde 2022. La derecha ha aprendido mucho sobre eso, lo cual solía dominar la izquierda. De la Espriella ha incorporado influencers a bordo y los ha financiado”.
José Paz, estratega digital y colega de Blanco en Sonante, detalló el modus operandi de la campaña del candidato de extrema derecha: “Consiste en crear un rumor, posicionarlo y construir un efecto bola de nieve en la opinión pública hasta que genera conversación. Cuando está listo, el candidato asesta el golpe final”. Estos actores ayudan a establecer narrativas y ejecutar campañas de contraste.
Eugénie Richard, profesora de la Universidad Externado, señaló que estas técnicas “permiten a las campañas hacer o decir cosas que los propios candidatos no pueden decir”, lo que destaca riesgos éticos y democráticos. Un ejemplo reciente ocurrió esta semana, cuando varias cuentas publicaron videos desafiando a Cepeda a revelar exámenes médicos, generando dudas sobre su salud. Para contrarrestar los rumores, el senador celebró una conferencia de prensa y publicó un documento certificando que está “en perfectas condiciones para ejercer la presidencia”.
Por otro lado, los influencers que apoyan a Cepeda han sido relegados a un papel secundario. Creadores de contenido y figuras como la politóloga Karol Solís Menco y el congresista Alfredo Mondragón se han quejado públicamente ante la campaña y su director, Gabriel Becerra, instando a una mejor coordinación para ayudar a concretar las propuestas.
Sobre la evolución de las estrategias, José Paz notó un cambio para esta segunda vuelta: “En la primera ronda, no se pudo identificar organización en torno a los mensajes de la campaña. En la segunda ronda, sí, pero más como un proceso de auto-organización que algo dirigido”.