Ciudad De México, 28 de marzo de 2026.- Los consejeros electorales Dania Ravel Cuevas, Claudia Zavala Pérez y Jaime Rivera Velázquez participaron en su última sesión presencial del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) antes de concluir su encargo, momento que aprovecharon para denunciar un clima de persecución política derivado de un procedimiento administrativo en su contra.
En la reunión celebrada en la sede del organismo, conocida como la Herradura de la Democracia, los tres integrantes salientes reclamaron la reactivación de un proceso iniciado por el Órgano Interno de Control debido a la forma en que ejercieron su voto durante la organización de la consulta de revocación de mandato promovida por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador en 2021. Jaime Rivera Velázquez señaló que dicho procedimiento se mantiene congelado sin resolución, lo cual afecta las garantías institucionales necesarias para que los consejeros actúen con independencia.
La consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, destacó que la salida de estos funcionarios forma parte de la renovación escalonada normal del órgano y afirmó que la fortaleza del Instituto radica en la solidez de sus procedimientos y no en la permanencia de sus integrantes, asegurando que el INE cuenta con la capacidad para organizar el proceso comicial de 2027. Sin embargo, la atmósfera fue ríspida, pues mientras algunos colegas dirigieron palabras de reconocimiento, el bloque afín al partido en el poder mantuvo posturas distantes.
De manera paralela, avanza el mecanismo para elegir a los nuevos consejeros que ocuparán las vacantes por un periodo de nueve años. La Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados avaló la integración del Comité Técnico de Evaluación, conformado por cinco miembros encargados de revisar a los aspirantes. Por parte de la Jucopo fueron designados Marcela Elena Fernández Domínguez, Rubén Jesús Lara Patrón y Selene Cruz Alcalá, esta última colaboradora en el sexenio del expresidente López Obrador y ex titular de la Profedet.
Por su parte, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) designó a Irma Ramírez Cruz y Miriam Rodríguez Armenta para completar el comité. La inclusión de estos perfiles ha generado suspicacias sobre una posible politización en la selección de los nuevos consejeros, dado que varios de los evaluadores tienen vínculos cercanos al gobierno federal y al partido Morena, lo que podría inclinar la balanza hacia la elección de funcionarios afines a la Cuarta Transformación.
Los consejeros salientes concluirán formalmente sus funciones a principios de abril, dejando atrás una gestión marcada por la implementación de la paridad de género, las elecciones del Poder Judicial y medidas de inclusión como el voto anticipado, pero también por una creciente polarización con el ejecutivo federal que pone a prueba la autonomía del órgano electoral.