Por Redacción
Ciudad de Mexico, 09 de agosto de 2026.- Una decisión que parecía correcta, pero cuyas consecuencias no fueron suficientemente previstas, colocó a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en un callejón sin salidas satisfactorias para todos, afirmó Raúl Trejo en un artículo titulado ‘UNAM: examen, fraude e inteligencia artificial’, publicado en Nexos el 28 de julio de 2026.
Ante la crisis desatada, se han lanzado campañas y juicios sumarios contra el rector Leonardo Lomelí Vanegas y algunos de sus colaboradores. Sin embargo, Trejo sostiene que ahora la UNAM tiene la oportunidad de convertir este tropiezo en aprendizaje.
“No se trata de renunciar a la tecnología”, indicó el autor, quien agregó que “la Universidad tiene que esclarecer la dimensión de las trampas y explicar cuánto influyeron en los resultados”. Asimismo, planteó que será necesario identificar fallas en los mecanismos de vigilancia y supervisión, así como evaluar el desempeño de la empresa contratada y de los funcionarios universitarios a cargo de esas tareas.
En la columna también se menciona que la UNAM no podía convalidar el intento de engaño, que además afectaba a no pocos cientos. El texto comparte con Trejo la necesidad de esclarecer el asunto del uso de tecnología y la contratación de un servicio.
Más allá del incidente específico, el autor menciona la necesidad de cuestionar temas como la educación pública, las universidades, los métodos de selección, la matrícula y la conveniencia de formar un sistema nacional de universidades. Finalmente, se plantea que la máxima casa de estudios debe abordar el tema de la juventud y sus problemáticas, incluyendo salud mental, acceso a la cultura y construcción de comunidad.