Por Redacción
Inglaterra, 17 de marzo de 2026.- La Premier League sancionó al Chelsea Football Club con una multa de 10 millones de libras esterlinas (unos 11.5 millones de euros) y restricciones para inscribir nuevos jugadores, luego de declararlo culpable de quebrantar las reglas financieras y de desarrollo de jugadores jóvenes. Las irregularidades, que involucran pagos no declarados a agentes y futbolistas, ocurrieron entre 2011 y 2018, durante la era del expropietario Roman Abramovich, pero fueron descubiertas y reportadas por el nuevo consorcio liderado por Todd Boehly en 2022.
Además de la multa principal, el club recibió una sanción adicional de 750,000 libras por un cargo separado. Como parte del castigo, el Chelsea enfrenta una prohibición de fichajes por un año, aunque esta quedará suspendida por un período de dos años, y no podrá inscribir jugadores en su cantera durante nueve meses. La liga emitió un comunicado oficial confirmando la culpabilidad del club por las violaciones a sus regulaciones.
Los pagos irregulares identificados por la investigación están vinculados a altas operaciones de traspaso durante la gestión de Abramovich, incluyendo las llegadas de estrellas como Samuel Eto’o, Eden Hazard y Willian. Se trata de transacciones que no fueron declaradas de manera apropiada a las autoridades de la Premier League, violando las estrictas reglas de fair play financiero.
El caso salió a la luz después de que el nuevo grupo propietario, encabezado por el empresario estadounidense Todd Boehly, realizara una revisión interna de las finanzas del club tras la adquisición en 2022 y reportara voluntariamente los hallazgos a la liga. Este auto-reporte fue un factor considerado en la determinación de las sanciones finales.
La sanción marca uno de los castigos más significativos impuestos por la Premier League en materia de regulación financiera en los últimos años y pone de relieve la intensificación de la supervisión sobre las operaciones de los clubes. Para el Chelsea, que actualmente compite en la máxima categoría del fútbol inglés, las restricciones de fichajes representan un desafío operativo a mediano plazo en su planificación deportiva.
El fallo cierra un capítulo de incertidumbre para el club londinense, aunque deja pendiente el escrutinio público sobre los detalles completos de todos los pagos irregulares y los nombres específicos de las empresas offshore que pudieron estar involucradas. La sombra de las prácticas de la era Abramovich continúa afectando la nueva etapa del club bajo propiedad estadounidense.