Coatzacoalcos, 01 de abril de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, reportaron avances en la limpieza del derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, señalando como hipótesis principal un origen natural proveniente de “chapopoteras”. Tras un recorrido por los litorales de Veracruz, las autoridades confirmaron que el Sistema Arrecifal de Veracruz ya no presenta rastros de contaminante y garantizaron que las playas se encuentran en condiciones para recibir bañistas.
“Esto es una cosa que viene de las chapopoteras, que es natural”, afirmó Alicia Bárcena durante su visita al malecón principal de Coatzacoalcos. La funcionaria detalló que, aunque se hallaron contaminantes en ocho de las nueve áreas naturales protegidas de la región, estas ya han sido saneadas. Por su parte, Pedro Álvarez Icaza, titular de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, precisó: “En efecto, de las nueve Áreas Protegidas que se encuentran en la región […] encontramos evidencias, en algunas mínimas, en siete de ellas, y ya se recogieron”.
En cuanto a las labores de remediación, Miguel Ángel Miranda Mendoza, subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental de Pemex, indicó que se han limpio completamente “1,300 kilómetros mar adentro” y toda la costa desde Coatzacoalcos hasta Punta San Juan. Un grupo de trabajo conformado por científicos, Pemex y las secretarías de Medio Ambiente, Marina y Energía, continúa revisando los ductos del complejo petrolero de Cantarell, donde existen más de 400 pozos en explotación, para identificar el origen exacto de las emanaciones.
La presidenta Sheinbaum adelantó que este miércoles se reunirá con el grupo técnico para verificar si existe algún problema en las instalaciones. “Hasta ahora no ha habido o reportado una fuga […] más bien parece esta otra hipótesis que se ha venido planteando (chapopoteras naturales)”, declaró la mandataria. No obstante, enfatizó que se deben revisar todas las instalaciones y que, de confirmarse una fuga, se centrarían los esfuerzos en la reparación inmediata.
Respecto a la presencia del barco Árbol Grande, contratado por Pemex, la empresa estatal emitió un comunicado para aclarar que, aunque la embarcación estuvo anclada cerca de plataformas y sistemas de transporte por casi 200 horas, “no significa que se encontraba reparando un oleoducto”. Pemex sostuvo en su mensaje que “que un barco esté detenido en alta mar no significa que abajo exista un ducto roto y fugando”, desvinculando la presencia de la nave de una posible ruptura en la infraestructura submarina.