Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- El Consejo Universitario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aprobó reformas al estatuto que modifican el mecanismo de selección de candidatos para integrar la Junta de Gobierno, el máximo órgano de dirección de la casa de estudios. Los cambios buscan democratizar el proceso y corregir desequilibrios en la representación de las distintas áreas académicas, rompiendo con una dinámica que no se había alterado en 81 años.
Mónica González, presidenta de la Comisión de Legislación Universitaria, explicó que la reforma fija nuevos lineamientos que permiten una mayor participación de la comunidad universitaria. Según detalló, el proceso se abre ahora a más miembros a través de los consejos académicos de área, lo que amplía el espectro de votantes y proponentes en la designación de quienes integrarán la junta.
Por su parte, Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la UNAM, subrayó que el objetivo central de la modificación es evitar la sobrerrepresentación histórica de ciertas disciplinas. El nuevo esquema establece un equilibrio obligatorio: todas las áreas académicas contarán con un mínimo de tres y un máximo de cuatro miembros dentro de la Junta de Gobierno. Esta medida busca garantizar que ninguna corriente del conocimiento tenga predominancia sobre las otras en la toma de decisiones estratégicas.
Entre las novedades más destacadas de la reforma destaca la inclusión explícita de profesores de bachillerato y de asignatura como elegibles para formar parte de la lista de candidatos. Hasta antes de esta aprobación, la conformación de la terna tenía restricciones que limitaban la participación de estos sectores docentes en la máxima instancia de gobierno universitario.
La aprobación de estos cambios ocurre en un contexto de crecimiento sostenido de la institución, que ha pasado de atender a poco más de 23 mil estudiantes en 1945 a superar los 373 mil en la actualidad. La actualización del marco normativo responde a la necesidad de adaptar las formas de gobierno a la complejidad y tamaño actual de la universidad, superando lo que diversos sectores han identificado como un inmovilismo institucional de décadas.