Washington D. C., 18 de junio de 2026.- La piscina reflectante del Lincoln Memorial, cuya reforma fue impulsada y presumida por Donald Trump, presenta un tono verdoso debido a la aparición de cúmulos de algas apenas dos días después de terminadas las obras. El proyecto, que tuvo un costo de 14.2 millones de dólares destinado a arreglar fugas y pintar el suelo de azul oscuro, color de la bandera de EE.UU., derivó en que para el fin de semana siguiente el agua se teñira de un verde casi fluorescente.
El estanque, que alberga cerca de 25 millones y medio de litros de agua y mide unos 620 metros de largo por unos 50 metros de ancho, muestra actualmente una espuma blanquecina mientras algunos patos nadan sobre las aguas sucias. Varios trabajadores de la empresa de Parques Nacionales tratan de limpiar las algas que han invadido la superficie.
Previo a estos hechos, Trump había criticado a sus predecesores, Barack Obama y Joe Biden, por gastar dinero público en reformas del entorno sin lograr evitar filtraciones. Sin embargo, la rápida degradación de la calidad del agua tras la inversión millonaria ha generado reacciones inmediatas en la esfera pública.
El comediante Jimmy Kimmel señaló: “Quería pintarlo de color azul bandera estadounidense”. En contraste con el objetivo original, Kimmel añadió: “Ahora, ni siquiera una semana después, ya está completamente verde; es del color de la bandera mexicana”.
Por su parte, Jimmy Fallon resumió la situación con la frase: “Trump quería Avatar y terminó con Shrek”, aludiendo al cambio drástico de color en el emblemático monumento de Washington D. C.