Washington, 25 de marzo de 2026.- La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) presentó este martes un ambicioso plan de inversión de 20,000 millones de dólares destinado a acelerar el regreso de astronautas a la Luna en 2028, con el objetivo de realizar alunizajes tripulados cada seis meses y construir una base lunar permanente en los próximos siete años.
Durante una rueda de prensa realizada en la capital estadounidense, Jared Isaacman, identificado en los reportes como administrador de la NASA, explicó que la estrategia de despliegue lunar se desarrollará en fases y será la más extensa desde el programa Apollo (1961-1972). El proyecto contará con la colaboración de empresas privadas como SpaceX y Blue Origin, así como con agencias espaciales de otros países, aunque no se especificaron los detalles financieros de dicha cooperación internacional.
Carlos García Galán, responsable del programa Moon Base, detalló que la meta final es que Estados Unidos mantenga una presencia permanente en la superficie lunar. Según lo expuesto por el funcionario, el plan incluye diversas etapas de desarrollo para lograr la operatividad de la base, aunque no se proporcionaron especificaciones técnicas sobre la cantidad de hábitats o los métodos exactos de obtención de recursos en las fases finales del proyecto.
El objetivo inmediato establecido por la agencia es lograr que Estados Unidos vuelva a pisar la Luna en 2028. Una vez completados los objetivos de la misión Artemis V, la NASA planea incrementar la cadencia de operaciones para efectuar alunizajes tripulados semestrales. Esta fecha objetivo se enmarca en una revisión general del programa Artemis que busca aumentar la frecuencia de las misiones tripuladas hacia el satélite natural.
En el contexto de este nuevo enfoque, la agencia confirmó que el desarrollo de la estación orbital lunar Gateway quedará “en pausa”, priorizando la infraestructura de superficie y los sistemas de transporte. Isaacman indicó que esta decisión busca enfocar los recursos en lo que apoya las operaciones sostenidas en la superficie, sin descartar retomar el proyecto orbital en el futuro.
Antes del hito de 2028, la NASA se prepara para el vuelo Artemis II, la primera misión tripulada del programa actual, que enviará a cuatro astronautas en una trayectoria alrededor de la Luna. El despegue desde Florida está fijado para abril de este año, tras el reciente regreso del cohete SLS a la plataforma de lanzamiento, marcando el inicio de la secuencia operativa que precede al establecimiento de la base permanente antes de 2030.