Por Redacción
Iguala, 31 de agosto de 2026.- Los restos humanos hallados en más de una veintena de bolsas conocidas como “petrosas” en el basurero de Cocula y en el río San Joaquín no fueron tomados en cuenta por las investigaciones previas, según reporta La Jornada.
Estas bolsas son denominadas así por su dureza y por haber sido sometidas a altas temperaturas. Los fragmentos corporales fueron rescatados dentro y fuera de la funeraria El Ángel, en Iguala, Guerrero.
La Fiscalía General de la República (FGR) considera que estos restos podrían impulsar un vuelco profundo en toda la narrativa sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. De acuerdo con las pesquisas más recientes, estos elementos se consideran un factor determinante para reorientar el caso.
Las “petrosas” estuvieron a la vista de los expertos del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y de organismos civiles, pero fueron desestimadas en su momento. Actualmente, los restos se encuentran en más de 20 bolsas que han sido desenterradas y apenas se encuentran en estudio.
La funeraria El Ángel tenía la concesión del Servicio Médico Forense desde 2011, primer año de gobierno de Ángel Aguirre Rivero. El establecimiento contaba con tres hornos crematorios; uno de ellos operaba de forma clandestina y no tenía registro oficial.
Se señaló que la primera bolsa hallada en el basurero de Cocula estuvo en manos de los investigadores y del aparato de gobierno. Los restos hallados son parte de un conjunto de “muchísimos” fragmentos corporales rescatados en la zona.