Por Redacción
Buenos Aires, 11 de agosto de 2026.- Cecilia Cañizares, de 43 años, era una ejecutiva publicitaria encargada de las finanzas en una empresa donde viajaba mucho por el mundo y dormía en hoteles de categoría antes de tener su propia compañía previo a la pandemia. Un día se rebeló contra sí misma, ingresó a clases de stand up comedy y monólogos para recuperar a aquella “pequeña gamberra” y adoptó el nombre artístico de Ceci Hace para despistar a sus clientes.
“De día ejecutiva, de noche comediante, era como Batman”, señaló Ceci Hace sobre esa etapa. La comediante recordó que actuaban en “bares chiquitos, de primera instancia”, donde a veces tenían solo cuatro personas y pensaban en suspender. “Pero no, si haces reír solo a cuatro, puedes con 400. Te subís, probás y probás… Fracasas, fracasas, eso te va armando un poco el ego”, explicó, añadiendo que la mayoría de las veces tenían que cancelar o enfrentar a gente que no quería verlos.
Por su parte, Nahuel Ivorra, de 35 años, había estudiado y hecho teatro, además de locuciones y doblajes. “Las obras en las que participaba eran muy dramáticas, con personajes muy para dentro. Hasta que un día me harté y decidí que lo que me gustaba era hacer reír”, afirmó Ivorra. Ambos estaban centrados en el mundo analógico mientras redes como Instagram o TikTok comenzaban a abrirse hueco.
El punto de inflexión llegó cuando Ceci, esperando al borde de una cancha de fútbol de barrio, le pidió a un amigo que la grabara lanzando piropos a los jugadores con descaro, imitando el acoso de “machitos” con bromas de baja estofa. Tras colgar el video, la publicación explotó logrando 100.000 visitas en un suspiro. Así nació el personaje de La Checha, caracterizado por un lenguaje retador, ironía de hembra alfa y verborrea bastorra.
Nahuel Ivorra comentó sobre el éxito del personaje: “Encontró un filón. Solo tenía que ir colocando al personaje en otras situaciones”. A pesar del crecimiento, ambos admitieron temores iniciales sobre su proyección internacional: “Teníamos miedo de venir a España, creíamos que no se nos iban a entender los matices del lenguaje”.
A pesar de la consolidación en redes y escenarios, Ceci Hace mantiene ciertas reservas sobre la fama masiva. “No me apetece ser tan famosa como para no poder ir a un café, esa libertad me gustaría seguir teniéndola”, concluyó la comediante.