Por Redacción
Ciudad de Mexico, 10 de agosto de 2026.- La Dirección General de Epidemiología negó que en México exista un brote de ciclosporiasis, enfermedad caracterizada por síntomas de diarrea explosiva y fiebres altas. La doctora María Eugenia Jiménez, titular del organismo de la Secretaría de Salud (Ssa), reiteró que en el país se han registrado 33 casos y afirmó: “no tenemos un brote de esta enfermedad”.
En un video mensaje, la funcionaria explicó que la ciclosporiasis es ocasionada por un parásito y que cada año se registran casos en México “sin que ello constituya un brote o una señal de alarma”. Señaló que se está realizando un monitoreo permanente y se activaron los protocolos para atender esta enfermedad.
Jiménez detalló que la vigilancia epidemiológica permite actuar a tiempo ante infecciones causadas por parásitos, virus o bacterias. “Todos los días recopilamos información de unidades médicas y laboratorios de todo el país y analizamos estos datos para identificar oportunamente si existe algún comportamiento inusual y comprender cómo está ocurriendo”, dijo.
La directora general informó que con esta vigilancia se busca responder preguntas fundamentales como dónde están ocurriendo los casos, qué tienen en común las personas afectadas, cuándo inició el brote y cuál podría ser la fuente de infección. Explicó que dan seguimiento a la información diariamente para evaluar que las medidas implementadas están funcionando y orienten la toma de decisiones con evidencia científica.
Respecto a la capacidad de respuesta, la doctora Jiménez indicó: “el monitoreo epidemiológico nos permite identificar un incremento de casos si es que lo hubiera y de ser necesario coordinar acciones con el sector salud para investigar su origen, fortalecer la vigilancia y emitir recomendaciones para proteger a la población”.
Finalmente, la funcionaria recomendó prevenir enfermedades lavando y desinfectando correctamente frutas y verduras, procurando que el agua que se toma sea de fuentes seguras, y lavando las manos al menos durante 20 segundos con agua y jabón antes de comer o cocinar, así como después de ir al baño.