Por Redacción
Pinar Del Río, 26 de julio de 2026.- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, comparó al Gobierno de EE.UU. con los nazis y lo acusó de aplicar una ‘política genocida’ contra la isla que busca ‘apropiarse de todo el país’. Las declaraciones fueron realizadas en el acto político por el 73 aniversario del frustrado asalto al Cuartel Moncada.
Díaz-Canel afirmó que ‘los funcionarios del Departamento de Estado, expertos en redactar sanciones, hacer listas e inventar pretextos, son una versión moderna de los redactores de edictos y bandos militares que tanto se hicieron temer y odiar en los oscuros tiempos medievales o en las ocupaciones nazis en la II Guerra Mundial’. El mandatario advirtió: ‘Antes fueron Gaza, Líbano e Irán. Hoy es Cuba. Mañana puede ser cualquier otra nación’, añadiendo que su país ‘no es la primera ni será la última víctima’ de estas políticas.
Según el presidente, la presión contra Cuba constituye ‘un genocidio fríamente calculado por el Gobierno de EE.UU.’ dentro de una campaña de ‘máxima asfixia’ que combina el bloqueo petrolero vigente desde enero con varias oleadas de sanciones, incluidas las secundarias. Díaz-Canel señaló que las últimas medidas ‘rompen el récord de la infamia’ porque se dirigen contra las misiones médicas cubanas en el exterior, las cuales La Habana considera solidaridad internacional mientras Washington las califica de esclavitud moderna.
‘Es ilegal y es criminal martirizar a un pueblo sólo para provocar que se rebele contra su Gobierno’, dijo Díaz-Canel. Su discurso mantuvo un tono crítico y combativo, sin mostrar disposición a un diálogo entre iguales ni referirse a posibles contactos entre ambos países, a diferencia de meses previos.
Al acto, bajo el lema ‘Mi Moncada es la patria’, acudieron altos cargos del Gobierno y del Partido Comunista de Cuba (PCC), pero no estuvo presente el expresidente Raúl Castro ni su nieto Raúl Guillermo Rodríguez Castro. Durante su intervención, Díaz-Canel reconoció que la isla se encuentra ‘en uno de los momentos más difíciles de su historia’, enfrentando una ‘batalla histórica’ marcada por apagones ‘de más de un día’ y el deterioro general de la calidad de vida.
Ante este escenario, el presidente argumentó que es una ‘prioridad estratégica’ implementar los ‘cambios profundos y necesarios’ del paquete de 176 reformas recientemente aprobado, el cual busca liberalizar, abrir al exterior y descentralizar la economía de planificación central de la isla. Expertos consideran que se trata del mayor plan de transformación económica desde el triunfo revolucionario de 1959.