Por Redacción
Asunción Ixtaltepec, 21 de julio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que el incidente registrado la madrugada de este martes en el Tren Interoceánico no constituyó un descarrilamiento total. Al respecto, la mandataria declaró: “Más que descarrilamiento, se movió, digamos, no cayeron completamente los vagones, pero sí fue un incidente”.
El percance ocurrió en la Línea Z del proyecto ferroviario, donde una locomotora y varios vagones de carga se salieron parcialmente de la vía. Sheinbaum indicó que el hecho fue reportado por la Secretaría de Marina (Semar), entidad responsable de la operación, y afirmó: “Ayer se reportó por parte de la Marina y se están haciendo las revisiones”.
La Semar informó que el accidente no dejó personas lesionadas ni provocó afectaciones mayores. La dependencia precisó que se activaron los protocolos de seguridad para retirar la locomotora y los vagones involucrados, logrando liberar la vía para mantener la operación ferroviaria. Asimismo, añadieron que el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec realiza una revisión técnica para esclarecer lo ocurrido.
Por su parte, Sheinbaum explicó que su Gobierno ya cuenta con observaciones elaboradas por la empresa consultora TÜV, contratada para analizar la operación ferroviaria y emitir recomendaciones de seguridad, las cuales están siendo revisadas por las autoridades responsables del corredor. La presidenta adelantó que próximamente dará a conocer información sobre el futuro del servicio de pasajeros, suspendido desde diciembre pasado.
El incidente tuvo lugar en la misma zona de Asunción Ixtaltepec donde, en diciembre de 2024, un tren de pasajeros del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) descarriló, siniestro que dejó 14 personas fallecidas y 98 lesionadas. En abril pasado, la Fiscalía General de la República concluyó que aquel accidente fue provocado por exceso de velocidad y negligencia de la tripulación, descartando fallas en la infraestructura.
El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec es uno de los principales proyectos de infraestructura impulsados por el expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) para conectar los océanos Pacífico y Atlántico a través de la franja más estrecha del territorio mexicano, con el objetivo de competir como alternativa logística al Canal de Panamá.