Ciudad De México, 12 de julio de 2026.- El 10 de julio de 2026 falleció Jordi Borja, reconocido geógrafo urbanista y político español, quien era amigo de América Latina y de México. Desde este lado del Atlántico, sus amigos le despidieron con las palabras: “Desde aquí te digo adiós, querido Jordi. Te extrañaremos tus amigos de este lado del Atlántico”.
La desaparición física del especialista ocurre en un contexto donde, hace varias décadas, la creación de empleos dejó de ser tema central de la política y de la política económica en México. La creación de empleo formal dejó de ser prioridad más o menos explícita de los gobiernos mexicanos a raíz de la crisis de la deuda y las mudanzas institucionales que le siguieron.
En aquel momento, el discurso oficial prometía que insertar al país en el mercado global traería una ‘normalización’ del sistema económico y la recuperación del crecimiento. Sobre esta visión, se señaló: “De lo que se trataba, nos decía el discurso oficial, era de inscribir al país y a su economía en un mercado global que desde los años 70 anunciaba la llegada de una nueva era: la del capitalismo como única y dominante forma o modo de producción”.
Se prometía que la inserción global traería el retorno a una sociedad donde predominara el empleo formal, seguro y generoso. Al respecto, se indicó: “Insertarnos en este magno proceso traería una enorme ‘normalización’ de nuestro vapuleado sistema económico y, con ello, la recuperación del crecimiento perdido por tanto y malogrado ajuste y el consecuente retorno de la sociedad mexicana a una formación donde predominara el empleo formal y, por ende, seguro y generoso”.
Sin embargo, al no materializarse el milagro económico de la globalidad, una población creciente descubrió y trató de convertir en mina al empleo informal. Este tipo de ocupación tiende a volverse empleo precario, con mal ingreso y pésimos regímenes laborales. Lo que fue pensado como temporal, lleva más de 40 años y se ha convertido en modo de vida.
Se afirmó que “ésta, nos lo dice la experiencia y no pocos libros de texto, puede ser entendida como una distorsión que se pensó temporal, pero que a más de 40 años de iniciada esta ‘gran transformación’ a la Polanyi, se ha convertido en modo de vida”. La multiplicación de empleos derivó en una despampanante precarización de la vida laboral de millones de mexicanos trabajadores.
Esta realidad representa una nefasta fuente de desigualdad y pobreza, de malestar político y encono social. Además, la precariedad laboral es también un desperdicio irracional de recursos.