Ciudad De México, 06 de julio de 2026.- La selección mexicana de fútbol quedó eliminada del Mundial 2026 tras perder 3-2 contra Inglaterra en los octavos de final, en un encuentro disputado la noche del domingo 5 de julio en el Estadio Ciudad de México. El duelo, que comenzó con una hora de retraso debido al mal clima, marcó el fin del ciclo de Javier Aguirre, quien confirmó que este fue su último partido como seleccionador nacional.
Por parte de Inglaterra, los goles fueron anotados por Jude Bellingham en dos ocasiones y Harry Kane mediante un penalti. En respuesta, México logró descontar con tantos de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, también desde el punto penal. Durante el desarrollo del juego, el defensor inglés Jarell Quansah fue expulsado a los 54 minutos. Tras este resultado, Inglaterra avanzó a los cuartos de final, donde enfrentará a Noruega.
En la mañana de este lunes 6 de julio, los jugadores de la selección mexicana abandonaron las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de la Federación Mexicana de Fútbol. El partido registró un récord de audiencia con casi 60 millones de espectadores, según datos reportados. Entre quienes siguieron el encuentro destacó Donald Trump, presidente de Estados Unidos, quien declaró: “Vi el partido de anoche entre México e Inglaterra; y no tenía ninguna razón para hacerlo, pero no podías apartar la vista del partido. No conozco a los jugadores, aunque creo que Kane es un gran jugador. He jugado al golf con él y me cae muy bien”.
En cuanto al balance del evento, Gabriela Cuevas, representante del gobierno mexicano para el Mundial 2026, afirmó que el torneo no dejó deuda pública para el país. “Fue un buen negocio para México porque no tuvimos que invertir como país. El gobierno mexicano no usó un presupuesto específico para el Mundial”, señaló Cuevas, quien además destacó que se logró una derrama económica cercana a los 55 mil millones de pesos.
Por su parte, Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, aseguró que la capital fungió como una gran ventana al mundo y reconoció a los 1.3 millones de aficionados que asistieron. “La Ciudad de México se convirtió en la mejor sede mundialista por su afición por todos los festivales futboleros, porque se vivió el Mundial fuera de los estadios; una afición que convirtió a la Ciudad en los mejores anfitriones”, expresó la funcionaria. Brugada también extendió un reconocimiento a la selección: “Quiero hacer un gran reconocimiento, a nombre de la Ciudad de México, a la selección mexicana que dejó su corazón en la cancha y que levantó la esperanza de todos los mexicanos”.
Entre la afición, las reacciones reflejaron una mezcla de ilusión y decepción. Tania, una aficionada que siguió el juego en las afueras del estadio, comentó: “Emborrachados e ilusionados… fuimos superiores, pero faltó el gol que nos acercara”. Por otro lado, Andrew, habitante de Leicester, Inglaterra, mencionó tras el partido: “Son fuertes y efectivos. Siempre estuvieron llegando y creo que fuimos suertudos y ustedes no tuvieron la misma suerte, pero gracias por recibirnos y por jugar buen futbol”.