Ciudad De México, 29 de mayo de 2026.- El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) expresó su confianza en lograr un incremento salarial superior al 13 por ciento durante el cierre de las negociaciones del Pliego Nacional de Demandas 2026. En contraste, la negociación del Sindicato de Burócratas en Baja California Sur enfrenta un estancamiento debido a la crisis financiera del Ayuntamiento de Mulegé, donde la base trabajadora rechazó una contrapropuesta de aumento del 5 por ciento.
Alfonso Cepeda Salas, secretario general del SNTE, expuso durante la 4ª Jornada Estatal de Información y Comunicación Sindical de la Sección 56 en Veracruz que, para la gran mayoría de los maestros, el salario actual no corresponde con su compromiso, preparación y desempeño. El dirigente señaló que el incremento del salario mínimo marca la pauta para las conversaciones.
“Si el salario mínimo se incrementó en un 13%, pues esa debe ser la base para negociar el incremento salarial. El magisterio espera cuando menos un 13% de incremento y ojalá que tengamos éxito, porque ya cerramos lo que tiene que ver con las generalidades de la relación laboral, profesional, social y ahora vamos a empezar a revisar los números”, declaró Cepeda Salas.
Mientras el magisterio nacional avanza hacia el cierre de su pliego petitorio, en Baja California Sur la alcaldesa de Mulegé, Edith Aguilar Villavicencio, puso sobre la mesa una nueva contrapropuesta consistente en un incremento del 5 por ciento a sueldos y sobresueldos y un 4 por ciento a prestaciones. Esta oferta difiere de la propuesta a nivel estatal, que ofreció un 6.5 por ciento a sueldos y sobresueldos y un 7 por ciento a prestaciones.
La base trabajadora del Sindicato de Burócratas en Mulegé rechazó la oferta de la alcaldesa al considerar que no cumple con sus expectativas económicas. Sin embargo, Aguilar Villavicencio argumentó que el municipio no cuenta con la capacidad financiera para igualar la propuesta general de los demás ayuntamientos, organismos e instituciones de los tres poderes.
La edil advirtió que aceptar la oferta estatal sometería a estrés financiero a todo el municipio, lo que representaría 20 millones de pesos más al año para alrededor de 700 sindicalizados. “Estamos pagando laudos millonarios por recortes que se hicieron, cada quincena me llega laudos millonarios. Ese también es otro problema, el poder hacerles frente a esos laudos. Cientos de laudos, es un modus vivendi”, explicó la funcionaria.
Aguilar Villavicencio destacó la complejidad de operar los servicios públicos bajo estas condiciones: “Hay muchos compensados que antes de ser sindicalizados estuvieron trabajando en Servicios Públicos, ¿cómo voy a dar el servicio a la población? Yo también tengo policías, no los puedo correr, también son de confianza y son trabajadores nuestros; tengo bomberos, que también son sindicalizados y que brindan el servicio a una población”.
En el mismo contexto regional, los presidentes de los gobiernos municipales de Comondú y Loreto señalaron que podrán hacer frente al incremento pactado a nivel estatal, aunque reconocieron que deberán realizar ajustes a los presupuestos de sus administraciones para cumplir con el compromiso.