Ciudad De México, 10 de abril de 2026.- La sesión del Congreso de la Ciudad de México programada para este jueves 9 de abril fue suspendida derivado de una protesta de la Asamblea de Barrios, durante la cual manifestantes intentaron irrumpir en el edificio del Poder Legislativo.
Integrantes de la Asamblea de Barrios y del Frente de Organizaciones Sociales de Azcapotzalco se concentraron en las inmediaciones del recinto ubicado en Donceles, en el Centro Histórico. Según los reportes, los inconformes lanzaron objetos, trataron de forzar los accesos y rompieron vidrios en las puertas del inmueble. Para evitar el ingreso, se colocaron mesas en las puertas y ventanales, y agentes de seguridad implementaron medidas de contención, incluyendo el uso de gas y el cierre de los accesos.
Ante la tensión generada, el diputado Jesús Sesma informó la suspensión de la sesión. “Les pido, por favor, no salgan de aquí. Estamos tomando ya las medidas necesarias. Suspendemos, vamos a dar un receso a esta sesión”, declaró el legislador. El incidente obligó al resguardo de diputados y personal del Congreso local.
La protesta era en contra de la consulta del Plan General de Desarrollo (PGD), el cual los manifestantes acusan de vulnerar sus derechos en materia de vivienda y territorio. Organizaciones como el Frente del Anáhuac advirtieron: “De lo contrario, la Comisión seria cómplice de la violación a nuestro derechos”. Se reportó que al no recibir atención inmediata a sus demandas, comenzaron los empujones y gritos cerca del mediodía.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) se movilizaron al inmueble. Finalmente, los manifestantes no lograron irrumpir en el interior del Congreso y se trasladaron hacia el Zócalo capitalino, dejando afectaciones viales en las calles aledañas.
El Congreso de la Ciudad de México emitió un comunicado en el que aseguró que los legisladores “siempre estarán dispuestos a recibir a los diversos sectores, organizaciones civiles, colectivos y sociedad en general”. No obstante, la institución añadió: “Sin embargo, reprobamos enérgicamente cualquier acto de agresión que atente contra la integridad física de las y los diputados, personal del Congreso local y visitantes, así como del patrimonio histórico, como lo es el inmueble sede del Poder Legislativo local”.