Madrid, 03 de abril de 2026.- El gobierno de Donald Trump habría solicitado investigar el caso de eutanasia de Noelia Castillo, joven española de 25 años, mientras el Ministerio de Sanidad español asegura no haber recibido petición alguna.
El Departamento de Estado instruyó a la embajada de Estados Unidos en Madrid a recabar información sobre la actuación de las autoridades españolas y las circunstancias en que se autorizó su muerte asistida. El New York Post asegura que funcionarios bajo anonimato informaron que el Departamento de Estado instruyó a la Embajada de Estados Unidos en Madrid para recabar información sobre cómo se gestionó la eutanasia de Noelia.
El documento instruye a los diplomáticos a trasladar al Gobierno español la seria preocupación de Washington por lo que considera muchos fallos sistémicos de derechos humanos en este caso. El Departamento de Estado sostiene que tiene conocimiento de informaciones según las cuales Noelia Castillo habría mostrado ciertas dudas sobre el procedimiento de eutanasia, pero estas habrían sido ignoradas.
En contraste, el Ministerio de Sanidad ha asegurado que no ha recibido ninguna petición de información por parte de EE UU. El gobierno español defendió la legalidad del sistema sanitario que hizo posible la eutanasia de Noelia Castillo y criticó la intervención de Trump en asuntos internos.
La joven parapléjica de 25 años recibió la prestación de ayuda para morir el pasado jueves tras un periplo judicial de casi dos años. Hasta cinco instancias judiciales dieron la razón a la joven y avalaron su eutanasia, que se practicó hace una semana.
Salvador Illa Roca, presidente de la Generalidad de Cataluña, defendió el sistema sanitario de España y aseguró que se trata de un ataque malintencionado. La ministra de Sanidad de España, Mónica García, respondió y señaló que en Estados Unidos fallecen cada año miles de personas por no contar con seguro médico.
García declaró: “deje de alimentar la agenda ultra internacional metiendo sus narices en cualquier sitio”. Asimismo, indicó: “España es un país serio, con un sistema sanitario sólido y un marco de derechos que protege y cuida a todas las personas, también a las que deciden pedir ayuda para morir dignamente en contextos regulados por ley, evaluados por comités clínicos y avalados por los tribunales”.