La tripulación de Artemis II (de izquierda a derecha): el especialista de misión Jeremy Hansen de la CSA (Agencia Espacial Canadiense), la especialista de misión Christina Koch, el comandante Reid Wiseman y el piloto Victor Glover, en la plataforma de lanzamiento y aterrizaje del Centro Espacial Kennedy de la NASA en Titusville, Florida, EE. UU., el 27 de marzo de 2026. EFE/CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH
Cabo Cañaveral, 31 de marzo de 2026.- La NASA inició este lunes la cuenta regresiva para la misión Artemis II, marcando el inicio formal de la fase final previa al lanzamiento. El conteo comenzó hoy a las 16:44 horas, con el despegue previsto para el miércoles a las 18:24 horas, lo que convertiría a esta en la primera misión tripulada a la Luna desde 1972.
La misión llevará a bordo a cuatro astronautas: Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, de la NASA, junto al canadiense Jeremy Hansen. La tripulación destaca por su diversidad, al incluir a una mujer, una persona afrodescendiente y un integrante no estadounidense. Los cuatro integrantes abandonaron su cuarentena el pasado viernes y se alistan para viajar a bordo de la cápsula Orión, impulsada por el cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), el más potente jamás construido por la agencia.
Charlie Blackwell-Thompson, directora de lanzamiento, declaró: “Ciertamente, todas las señales indican en este momento que estamos en una forma excelente, excelente a medida que entramos en la cuenta regresiva”. No obstante, la NASA advirtió sobre posibles vientos fuertes y nubosidad como principales riesgos, aunque el pronóstico marca un 80 % de probabilidad de condiciones meteorológicas favorables. El cohete SLS y la nave Orión ya se encuentran en la plataforma de lanzamiento en el Centro Espacial Kennedy.
El objetivo principal es realizar un sobrevuelo alrededor de la Luna durante un viaje de 10 días. Esta será la primera vez que se pongan a prueba sistemas críticos como el abastecimiento de oxígeno, agua y purificación del aire, esenciales para la supervivencia de la tripulación. Además, por primera vez en la historia, estos sistemas y sus 33 propulsores no fueron construidos por Estados Unidos, sino por empresas europeas coordinadas por la Agencia Espacial Europea (ESA).
El programa Artemis, que ha requerido una inversión cercana a los 93 mil millones de dólares, se diseñó como un primer paso para la llegada del ser humano a Marte. Respecto a los futuros planes, una fuente señaló: “Es un paso para lo que se planea que sea un eventual alunizaje que va a ser uno de los momentos clave para la meta final de la NASA que es establecer una base lunar permanente con ayuda de compañeros internacionales que van a dar dinero y tecnología”.
Tras dos meses de retraso por problemas técnicos, la presión es total para la agencia, que cuenta con la colaboración de socios internacionales que aportarán recursos y tecnología para futuras misiones. A dos días del despegue, la NASA considera que tiene todo listo para su misión más ambiciosa en décadas.