Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció este jueves una nueva política que impedirá la participación de atletas transgénero en la categoría femenina a partir de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. La decisión, aprobada en una sesión del Comité Ejecutivo, establece que la presencia del gen SRY será el determinante para definir la elegibilidad, bajo el argumento de que este marcador es fijo a lo largo de la vida y evidencia un desarrollo sexual masculino.
Kirsty Coventry, presidenta del COI, defendió la medida durante el anuncio realizado en la mañana de este jueves en Ciudad de México. “La política que hemos anunciado se basa en la ciencia y ha sido elaborada por expertos médicos”, afirmó Coventry, quien añadió que resulta injusto y, en algunos deportes, inseguro que los varones biológicos compitan en la categoría femenina.
Según el comunicado oficial del organismo rector del deporte mundial, la prueba para detectar el gen SRY se realizará mediante métodos poco intrusivos, como muestras de saliva, hisopo bucal o sangre. Este examen será único en la vida de la atleta y no requerirá repetirse en futuras competencias. El COI considera que esta metodología constituye una prueba altamente precisa para determinar si un deportista ha experimentado dicho desarrollo sexual.
La normativa contempla excepciones médicas específicas para casos raros, como el Síndrome de Insensibilidad Completa a los Andrógenos (CAIS). Asimismo, se aclaró que la medida no tiene carácter retroactivo y su aplicación se limitará al deporte de élite, sin afectar a programas deportivos de base o recreativos. La implementación entrará en vigor exclusivamente para la cita olímpica de 2028 en Estados Unidos.
Esta resolución marca un cambio significativo en los criterios de inclusión del movimiento olímpico, alineándose con posturas que priorizan la equidad competitiva en la rama femenina. La decisión fue tomada tras evaluar informes de expertos médicos y busca proteger la integridad y seguridad de la categoría, cerrando el debate sobre la participación de atletas con variaciones de las características sexuales (DSD) y personas transgénero bajo los nuevos parámetros establecidos.