Por Redacción
La República, 18 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum presentó al Congreso una iniciativa de reforma constitucional electoral, denominada ‘Plan B’, que busca modificar las reglas del proceso político en medio del debate por las elecciones de 2027. La propuesta, que según el gobierno busca fortalecer la democracia, ha sido criticada por la oposición y expertos electorales, quienes la califican como un intento de usar tiempos oficiales para hacer campaña gubernamental y consolidar la hegemonía de Morena.
La reforma se discute en un contexto político clave, con la renovación programada para 2027 de 17 gubernaturas, la Cámara de Diputados, congresos locales y presidencias municipales. La iniciativa ha generado una polarizada reacción entre las fuerzas políticas. Mientras el gobierno de Sheinbaum, que mantiene una popularidad cercana al 70%, la promueve como una medida democrática, los partidos opositores PRI, PAN y Movimiento Ciudadano (MC) la han tachado de autoritaria.
El ex consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, se sumó a las críticas, señalando que la propuesta debilita la democracia al permitir que el gobierno en turno utilice recursos públicos para fines proselitistas. “Existe una discrepancia fundamental sobre si esta medida fortalece o debilita la democracia”, afirmó en sus declaraciones, reflejando el debate técnico en torno a la autonomía de los órganos electorales.
Por su parte, el líder nacional del PRI, Alejandro Moreno, y el dirigente de MC, Jorge Álvarez Máynez, coincidieron en que la iniciativa busca allanar el camino para una campaña permanente del gobierno, afectando la equidad en la contienda. La oposición también advirtió sobre posibles afectaciones a la autonomía municipal y una concentración de poder.
La propuesta llega en un momento en que también se revisa el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que añade una capa de complejidad geopolítica al debate interno. Aunque la iniciativa ha sido presentada, se desconoce el texto completo y detalles como el número específico de artículos constitucionales a modificar, la reducción propuesta a partidos políticos y la fecha exacta para la revocación de mandato.
La postura oficial de los partidos aliados de Morena, el PVEM y el PT, tras las negociaciones, tampoco ha sido detallada públicamente. El destino de la reforma ‘Plan B’ se definirá en el Senado de la República, donde se prevé un intenso debate legislativo que marcará el rumbo del proceso electoral más grande del sexenio de Sheinbaum.