Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- Isaac del Toro se coronó como el ganador absoluto de la Tirreno-Adriático 2026, convirtiéndose en el primer ciclista mexicano en alzar el ‘Tridente’ de esta competencia italiana, considerada una de las más prestigiosas del calendario mundial. El joven corredor de 22 años del UAE Team Emirates superó a rivales como el estadounidense Matteo Jorgenson y el italiano Giulio Pellizzari para sellar una victoria histórica que consolida su proyección internacional. Su próximo objetivo será la clásica Milán-San Remo, programada para el próximo 21 de marzo.
La última etapa de la prueba, disputada entre Civitanova Marche y San Benedetto del Tronto, culminó con la victoria en el esprint del italiano Jonatan Milan del equipo Lidl-Trek. Aunque Del Toro sufrió una caída menor durante el tramo final, su ventaja acumulada en las etapas anteriores le aseguró la general sin mayores contratiempos, cerrando una semana de dominio sobre el pelotón.
Con este triunfo, el nacido en Ensenada, Baja California, suma la vigésima sexta victoria de su carrera profesional y se erige como una de las mayores promesas del ciclismo mundial. Fuentes especializadas ya comparan su meteórico ascenso, a sus 22 años, con el de estrellas consagradas como su propio compañero de equipo, Tadej Pogacar.
El calendario del mexicano no da tregua. Tras afrontar los 298 kilómetros de la Milán-San Remo, una de las cinco ‘monumentos’ del ciclismo donde el año pasado finalizó en la decimotercera posición, Del Toro tiene previsto competir en la Itzulia del 6 al 11 de abril en España. Posteriormente, en junio, tomará parte en el Tour Auvergne–Rhône–Alpes (7-14 de junio) en Francia, para luego enfocarse en el máximo objetivo de la temporada: el Tour de Francia, que se correrá del 4 al 26 de julio.
Este plan de carreras sugiere un cambio de rol dentro del UAE Team Emirates para Del Toro, quien en ediciones anteriores, como la del Tour 2025, cumplió labores de gregario para Pogacar. Su triunfo en Italia consolida no solo su talento individual, sino que también posiciona a México en la élite de un deporte tradicionalmente dominado por europeos, marcando un antes y un después para el ciclismo latinoamericano.