Por Redacción
La República, 15 de marzo de 2026.- Los grupos parlamentarios de Morena, PT y PVEM expresaron su respaldo firme a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a su iniciativa de reforma electoral conocida como ‘Plan B’, luego de que la propuesta original no alcanzara la mayoría calificada en la Cámara de Diputados. El apoyo se materializó mediante declaraciones conjuntas y un acuerdo formal sellado con la Secretaría de Gobernación, con el objetivo declarado de terminar con los privilegios que encarecen el sistema político mexicano.
Senadores de la alianza oficialista manifestaron su apoyo “total e incondicional” al plan, argumentando que su propósito fundamental es eliminar los gastos innecesarios que han caracterizado por años al sistema electoral nacional. La iniciativa busca optimizar recursos y reducir la burocracia en los procesos democráticos del país, aunque aún no se han revelado los detalles específicos de las modificaciones propuestas.
El respaldo político se consolidó durante la noche del viernes cuando las dirigencias de los tres partidos se reunieron con representantes de la Secretaría de Gobernación para establecer los lineamientos de la estrategia legislativa. Se anticipa que la iniciativa será presentada formalmente al Senado durante los primeros días de la próxima semana, probablemente el lunes o martes.
El Partido del Trabajo también inició una campaña en redes sociales para promover las alianzas con Morena y el PVEM, bajo el lema de ‘consolidar la Cuarta Transformación’. Esta movilización digital busca generar apoyo ciudadano para las reformas propuestas por el gobierno de Sheinbaum Pardo.
El ‘Plan B’ surge como alternativa después del revés legislativo que sufrió la administración federal cuando su primera iniciativa de reforma electoral no obtuvo los votos necesarios para su aprobación. La nueva propuesta representa un ajuste estratégico para avanzar en la agenda de transformación del sistema político nacional.
El proceso legislativo se desarrollará en un contexto de tensiones políticas, donde la oposición ha manifestado su preocupación por los posibles cambios en la estructura electoral. Los partidos aliados del gobierno insisten en que las modificaciones buscan hacer más eficiente el uso de los recursos públicos y democratizar el acceso a las instituciones políticas.