Estados Unidos sancionó este martes a 13 miembros del Cártel de Sinaloa y a cuatro empresas con sede en Sonora (México), por ser responsables de tráfico de fentanilo y otras drogas a Estados Unidos. Imagen de archivo. EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda
Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- México presentó y logró la adopción de una resolución ante la Comisión de Estupefacientes de Naciones Unidas (CND) en Viena, Austria, para controlar la maquinaria y los precursores químicos utilizados en la fabricación de drogas sintéticas como el fentanilo. La iniciativa, promovida por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), se enfoca específicamente en regular máquinas tableteadoras y encapsuladoras, equipos que tienen usos legítimos en la industria farmacéutica pero que son desviados por el crimen organizado. La propuesta mexicana responde al crecimiento exponencial en el consumo de estas sustancias y a la adaptación de las redes de producción y tráfico, instando a los países a adoptar medidas legislativas y de cooperación.
La resolución adoptada por la CND busca establecer un equilibrio entre el control necesario para prevenir el desvío al mercado ilícito y la garantía de que el comercio legal de estos insumos no se vea afectado por trabas innecesarias. Según el comunicado oficial de la SRE, el texto se centra en esos equipos porque, si bien tienen aplicaciones lícitas en el ámbito médico, “son empleadas para la producción de las drogas sintéticas”.
En su declaración ante el foro internacional, la representación mexicana subrayó que el tráfico de drogas “es un reto internacional que solo puede resolverse con un enfoque humanista y de manera coordinada con otros países”. Este planteamiento refleja la postura del gobierno mexicano de abordar el problema desde una perspectiva de salud pública y cooperación multilateral, en contraste con enfoques puramente punitivos.
El contexto de la iniciativa es el aumento global en la fabricación y consumo de drogas sintéticas, sustancias que pueden ser producidas en laboratorios clandestinos con equipos relativamente accesibles. El control de precursores químicos ya es parte de los esquemas internacionales, pero la regulación de la maquinaria específica representa un paso adicional para dificultar las operaciones de los cárteles.
La medida insta a los Estados miembros de la ONU a implementar mecanismos de control, intercambio de información y cooperación técnica para rastrear la venta y movimiento de esta maquinaria. El éxito de la resolución dependerá ahora de la voluntad política de los distintos países para traducir estos lineamientos en leyes nacionales y acciones concretas de sus agencias de seguridad y aduanas.
Con esta acción diplomática, México busca posicionarse como un actor proactivo en la escena internacional contra el narcotráfico, impulsando marcos de cooperación que trasciendan la responsabilidad unilateral. La iniciativa llega en un momento de creciente presión internacional por el flujo de fentanilo y otras sustancias sintéticas, y pretende sentar un precedente para futuras regulaciones multilaterales en la materia.